Nosotros
Hace exactamente 20 años atrás, un 9 de julio de 1991, se daba inicio a una historia con un largo camino por adelante. La historia de un grupo caracterizado por el esfuerzo, el sufrimiento, pero por sobre todo por su inmenso espíritu scout.
Este, fue el inicio Grupo Scout Ramos Mejia Nº 625, proveniente del Grupo Scout Madre de Dios Nº 279, en el cual participaban como beneficiarios dos dirigentes actuales: Juan Manuel Padilla Y Julián Hernández.
El primer jefe de grupo, fue el querido y siempre presente Francisco Stokelj, nuestra sede se ubicaba en Ramos Mejia, en un terreno detrás de las vías, pegado a donde hoy Padre Salto tiene su sede. En el año 1997 se da el primer cierre de La Ramos, pero con mucho esfuerzo logra reabrirse en el año 1998, funcionando en la Escuela Nº 54, nuestra actual sede. Ahí comenzaron su camino en el scoutismo como beneficiarios, varios de los dirigentes actuales como Natalia Carrizo, Tatiana Carrizo (Akela), Florencia Circosta, Román Buccino, Anabella Buccino (Bagheera) y Noelia Farias. Hicimos nuestro primer campamento de verano en enero del año 1999 en Tapalque, el segundo en enero del 2000 en Balcarce, el tercero en enero del 2001 en Córdoba, el cuarto en enero del 2003 en Palomar.
El quinto en 2004 en Martillo y el sexto en enero del 2005 en Tandil.
En agosto de ese año el grupo cerró nuevamente sus actividades por falta de dirigentes.
Pasados 5 años, con mucho esfuerzo y con un trabajo previo de 2 años. El 1 de mayo del 2010, la Ramos volvió a reabrir sus puertas a los niños del barrio. Con un consejo de dirigentes formado por aquellos dirigentes que en su momento eran beneficiarios y por dirigentes provenientes de otros grupos scouts como Esteban Perrone “Baloo” (Padre Salto) Eduardo Zabala (Padre Salto) Tomas González (San Pablo) que se unieron al sueño de todos aquellos que queríamos volver a escuchar nuestros gritos. También tuvimos la incorporación de una nueva dirigente, Mariana Veloso (Raksha).
12 dirigentes, 70 chicos, un fiel comité de padres aportan hoy su granito de arena, bajo la premisa de “Dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos”. Dándole continuidad a esa primera llama inicial que se prendió hace 20 años atrás, y que es descendiente de otros 20 años de historia, del grupo Madre de Dios.